El cliente sufre de cleptomanía.
#frasesdeclientes #humor #atencionalcliente #perlasdesabiduria #robardominio
La reunión empezó con ilusión emprendedora. De esa que viene acompañada de muchas ideas, un nombre apuntado en una libreta y la firme convicción de que nadie más en el mundo ha pensado antes en algo parecido.
—Estamos creando una empresa nueva —dijo el cliente—. Algo grande.
En la agencia, alguien sonrió.
—Genial. Empezamos por la web entonces. ¿Tenéis dominio pensado?
—Sí, claro —respondió sin dudar—. Tiene que acabar en .com.
Se escribió el nombre. Se comprobó el dominio. Ya estaba registrado. Desde hacía años. Con una web activa, perfectamente funcional y sin ninguna intención de desaparecer.
—El .com ya existe —explicó alguien con cuidado—. Podemos valorar otras opciones: .net, .io, incluso adaptar el nombre…
El cliente frunció el ceño, pensativo, buscando una solución más… directa.
—Ya, pero nosotros lo queremos en .com.
Pausa.
—Si ya existe… —añadió, como quien plantea algo lógico— ¿puedes robar el enlace/dirección?
En la agencia, alguien parpadeó. Otro revisó mentalmente el código penal.
Y la frase quedó flotando en la sala, sincera, práctica y llena de espíritu startup:
—Quiero un sitio web para una empresa que estoy creando y quiero que la dirección termine en .com. Si ya existe, ¿puedes robar el enlace/dirección?